21 días hábiles

Desde hoy empieza una cuenta atrás de 21 días para el partido de vuelta de los octavos
de final de la Champions entre el Málaga y el Oporto. Tres semanas en las que habrá
tiempo para analizar por qué el equipo de Pellegrini jugó tan rematadamente mal en Do
Dragao y por qué en ningún momento dejó entrever su identidad. Esa misma que le ha
convertido en un grupo tan competitivo como para tener contra las cuerdas al Barcelona
en la Copa del Rey, ganarle al Real Madrid o convertirse en el mejor debutante de la
historia de la principal competición continental.

Todo cuenta para este propósito. Empezando por la actitud, que no se debe confundir
con las indudables ganas de ganar; siguiendo con el aspecto físico, que visto lo visto
el martes por la noche tal vez obligaría a realizar en estas tres semanas un trabajo
específico que igualara algo más las fuerzas; y terminando con el aspecto táctico,
que libere a Isco y Joaquín del acoso que les impidió tocar apenas un balón con mala
idea. El resto está garantizado: el apoyo de una Rosaleda entregada y la ausencia de la
camiseta verde fosforito, sinónimo de derrota, que debería ser descartada ya de una vez
por fea, por gafe y porque parece un pijama de verano.

En puridad, el resultado con el que el Málaga se volvió de Portugal es bueno. Decir
esto puede parecer una equivocación, pero su inferioridad sobre el césped fue tal que
un marcador en principio tan malo para una eliminatoria como el 1-0 se convierte
en favorable. El de Do Dragao fue el partido tonto de la temporada. Tiene que ser
forzosamente así.

La batalla también es psicológica. Los jugadores portugueses pensarán, no sin razón,
que dejaron al Málaga vivo. Que su exhibición de superioridad sólo se tradujo en un 1-0
y en fuera de juego. Que los de Pellegrini son buenos, porque lo son. Y que La Rosaleda
será para ellos una plaza desagradable, con la gente muy encima, loca con su equipo,
que hace virtud de la necesidad. Y los futbolistas, con la camiseta blanquiazul puesta.

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Acerca de Joaquín Marín D.

Periodista. Interesado por el mundo, la actualidad, las noticias, la tecnología, el deporte. Envidio a quien escribe bien. Orgulloso de mi gente. Proud father.
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